3 minutos y 13 segundos de disparate tras disparate en la que esta perturbada afirma, primer plano mediante y entre suspiros de placer, que Dios ha castigado a los japoneses por su ateismo.
Explica que rezó por ello y que al final Dios, en su infinita misericordia, le concedió la gracia de “zarandear” a Japón para hacerle ver lo mal que lo estaba haciendo.
En vistas del éxito afirma que se va a poner a rezar más, y esta vez por todos nosotros.
Sencillamente delirante. A la vez que inhumano.
PD: No se si ponerlo en humor o si abrir una nueva sección de fanatismo.
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